RESEÑA| MASTER OF THE UNIVERSE ¿valió la pena esperar a He-Man?
- César González
- hace 2 días
- 5 min de lectura

Después de años saltando de estudio en estudio, con una larga lista de directores y protagonistas que nunca llegaron a concretarse, el llamado "infierno del desarrollo" finalmente terminó. El próximo 4 de junio se estrena en cines Amos del Universo, de la mano de Amazon MGM y el director Travis Knight, conocido por Bumblebee y Kubo. Esta cinta representa el segundo intento de Mattel de hacer cine basado en sus juguetes y franquicias — pero ¿qué tal salió todo? ¿Estamos ante una película desechable o ante otro fenómeno en potencia como lo fue Barbie?

Una franquicia que no es de todos, pero que todos conocemos
Hablar de He-Man y los Amos del Universo no es tan fácil para mí. No soy precisamente joven, pero tampoco conecté en su momento con el heredero de Eternia — siempre fui más de Tortugas Ninja, mutantes y Power Rangers, quizá porque me tocó vivir en el ocaso de lo que fue la franquicia. Sin embargo, recuerdo haber visto algunos capítulos y mi recuerdo más puntual con He-Man y sus amigos es la colección de figuras de uno de mis primos. Las pocas veces que podía bajarlos del estante y ponerme a jugar con ellos era de lo más genial del mundo cuando era niño — y ahora que lo pienso, quizá de ahí salió mi gusto por coleccionar cosas. Verlos ahí, ordenados, listos para lo que se avecinara.
Ver la cinta me llevó directamente a ese punto. Me encontré genuinamente sonriendo, muy al estilo de Leonardo DiCaprio en Once Upon a Time in Hollywood, señalando a la pantalla — ese lo conozco, ese también, y ese. Ahí es donde para mí acaba el factor nostálgico. Pero ¿cómo funciona como película?

La historia de Adam de Eternia
La cinta nos presenta al mundo mágico de Eternia, donde un joven príncipe Adam entrena para convertirse en el guerrero que su padre espera que sea. Todo se ve interrumpido casi de inmediato cuando Skeletor y sus guerreros entran en escena para apoderarse del poder oculto en el Castillo Grayskull. Para evitarlo, Adam es enviado junto con la Espada del Poder a la Tierra, donde vive más de quince años separado de ella y de su mundo.

La película toma esta premisa con una estructura que recuerda al isekai — ese género de aventuras donde el protagonista cae de manera fortuita en un mundo desconocido — y la presenta como una comedia de acción que no se toma a sí misma demasiado en serio. Adam en la Tierra no pierde la memoria ni cae en ese cliché — está completamente consciente de quién es y de dónde viene, lo que le causa todo tipo de problemas porque no lo esconde. Incluso se piensa que es una forma de evadir algún evento traumático. Trabaja en recursos humanos y tiene interacciones rarísimas con todo el mundo, acentuando esa sensación de estar completamente fuera de lugar.
Y aquí es donde empiezan mis problemas con la película — esta parte en la Tierra pasa en un abrir y cerrar de ojos. No le dan tiempo suficiente para desarrollar ese sentimiento de no encajar ni la urgencia real de que Adam necesita regresar a su mundo. Y cuando la trama avanza y la historia regresa a Eternia, lo hace de una manera donde puedes decir "ya, un hechicero lo hizo" — nadie te explica cómo diablos ocurre. La película es una serie de situaciones convenientes donde las cosas pasan por el poder del guion, con personajes que quieren tener profundidad pero a los que los eventos no se los permiten. Todo está apresurado, envuelto en escena de acción tras escena de acción y en un humor medio incómodo que sí me arrancó alguna carcajada, pero que venía acompañada de un "qué estoy viendo".

No es que el tono cómico esté del todo mal — si nos ponemos a pensar, los estereotipos de estos personajes tienen más de cuarenta años y es muy difícil tomar una historia así demasiado en serio. El problema es que hay momentos donde parece que están parodiando en lugar de homenajear y abrazar lo cheesy que era la caricatura original. Hay una línea delgada entre reírse con la franquicia y reírse de ella, y la película la cruza más de una vez.
El elenco: luces y sombras
El reparto tiene nombres que enriquecen las escenas — Idris Elba como Man-At-Arms, Jared Leto como Skeletor y Alison Brie como Evil-Lyn aportan lo suyo, aunque sin que ninguno entregue el mejor trabajo de su carrera. Y hablando del elefante en el cuarto: Jared Leto entrega una buena interpretación que suma a su últimamente tropezada carrera — definitivamente no es lo peor que ha hecho, ni de cerca.
Por otro lado, Nicholas Galitzine como Príncipe Adam y He-Man y Camila Mendes como Teela entregan un trabajo mediano. La química entre sus personajes se siente a ratos forzada, con diálogos un poco acartonados. Galitzine en particular tiene un He-Man algo bobo — se entiende que es un personaje en crecimiento, pero en ningún momento se siente como ese ente poderoso que debería imponer desde que se para. No es lo peor del mundo, pero pudo haber quedado mucho mejor.

Visualmente cumple, a medias
El trabajo de producción en la caracterización de los personajes es increíble — por dios, Skeletor se ve espectacular y verlo en acción fue un gran deleite. Sin embargo, los escenarios destacan por las razones equivocadas. El CGI está mal trabajado en varios momentos, haciendo que todo se vea de raro a directamente falso. Es una pena porque algunas escenas podrían haber ganado mucho con un trabajo visual más cuidado.
En cuanto al audio, no tengo queja. Todo tiene un feeling muy ochentero y utilizan algunas canciones con licencia como recurso narrativo — la rola le dice al protagonista qué hacer, algo que quizá pocos noten pero que a mí me pareció un detalle muy bien pensado. La musicalización propia de la cinta tiene mucho de Van Halen, lo que va perfecto con el feeling de la franquicia.
Y sí, hay dos escenas post-créditos al final — y una más al final del todo.


Veredicto
Amos del Universo es una película que llega cargada de expectativas después de años de desarrollo tormentoso, y el resultado es... apenas suficiente. No es el desastre que muchos temían ni el fenómeno que Mattel probablemente esperaba. Es una comedia de acción que abraza su propio caos con cierta gracia, que tiene momentos genuinamente divertidos y otros donde no sabes muy bien si reírte con ella o de ella.
Si eres Gen X o millennial y creciste con estos personajes, el factor nostalgia te va a sacar una sonrisa — aunque sea fugaz. Si llegas sin ningún apego previo a la franquicia, probablemente la veas como lo que es: una película entretenida pero olvidable, con un CGI irregular, protagonistas que no terminan de convencer y una historia que avanza a tropezones. Skeletor medio la salva, el audio salva otro tanto, y el resto depende del mood que lleves a la sala.
Si tienes la tarde libre y las ganas, dale una oportunidad en cines — hay peores maneras de gastar un par de horas entre nachos y palomitas. Si no, tampoco pasa nada si te esperas a que llegue a streaming.

Por todo lo anterior, en 1Up Gaming le damos un SCORE de:
65 - MEH
Lo que nos gustó
Skeletor visualmente es un triunfo — Jared Leto entrega una interpretación que suma y el diseño del personaje es espectacular
La musicalización ochentara con influencias de Van Halen va perfectamente con el feeling de la franquicia
El humor funciona en varios momentos y el uso de canciones con licencia como recurso narrativo es un detalle muy bien pensado
No nos gustó
La parte en la Tierra está subdesarrollada y pasa demasiado rápido para que el regreso de Adam tenga el peso emocional que debería
El CGI de los escenarios es irregular y hace que varias escenas se vean falsas cuando podrían haber sido memorables
Nicholas Galitzine como He-Man no logra transmitir la presencia imponente que el personaje pide
Perfil

Título: MASTER OF THE UNIVERSE
Estudio: AMAZON MGM
Director: Travis Knight
Fecha de estreno en México: 5 junio, 2026
Idiomas: Inglés/español