Resident Evil Requiem: El regreso triunfal de un legado de terror
- Edgar Mauleon

- hace 4 días
- 8 Min. de lectura

La primera vez que muchos escucharon del género “survival horror” fue a través de Capcom con el primer Resident Evil por allá en el lejano 1996. Aunque no fue quien le dio vida, sí fue el parteaguas de este tipo de juegos, siendo la base de una gran cantidad de obras tales como Silent Hill y Fatal Frame.
Hoy, 30 años después, tenemos en nuestras manos Resident Evil Requiem: un legado hecho videojuego donde cada acierto y cada tropiezo han servido para moldear la terrorífica pero divertida experiencia que es esta entrega, disponible en PS5, Xbox Series, PC y Nintendo Switch.
Argumento: Dos caminos destinados a cruzarse
La historia nos presenta en sus primeros minutos a Grace Ashcroft, una muy introvertida y tímida analista del FBI e hija de Alyssa Ashcroft (la reportera de RE: Outbreak), encargada de investigar una serie de decesos provocados por un patógeno aún desconocido.
Su vida dará un giro completamente turbulento cuando su jefe la manda a investigar uno de estos recientes casos a un hotel abandonado cerca de su trabajo, pero que le recuerda a la joven chica los horribles traumas que vivió ahí hace ya muchas primaveras.
Más adelante, nos encontramos con una cara más que conocida: Leon S. Kennedy. Un veterano y ya cincuentón agente de la DSO especializado en lidiar con armas bio-orgánicas de alto peligro. Leon se encuentra localizando al doctor Victor Gideon, un retorcido científico con un virus tan letal que convierte a la gente en zombis en tiempo récord. Esta no es su única razón para buscarlo, ya que Leon contrajo una rara infección y, a contrarreloj, cree que este científico loco conoce la respuesta a un tratamiento para ello.
Así pues, los caminos de ambos protagonistas los llevarán a encontrarse en más de una ocasión, en donde deberán trabajar juntos mientras cada uno vive su propia pesadilla por separado.

Gameplay: Las dos caras de una misma moneda
El juego nos presenta un mismo esquema de controles contrastado por las virtudes y defectos de ambos personajes. Cabe aclarar que, dependiendo de quién seas, pueden gustarte ambos estilos o solo uno de ellos. Pero independientemente de ello, pasarás por ambos en diferentes dosis obligatoriamente.
Grace: El retorno al horror más puro y pausado
Grace nos da una experiencia más cautelosa, donde en cada paso que das sientes el peso del ambiente. Su inventario es el más clásico de la saga, con una cantidad muy limitada de espacios (expandible a través de riñoneras) en donde gestionar tus recursos es clave.
Por suerte, vuelve el baúl interconectado del cuarto seguro para que guardes todo lo que no creas necesitar en el momento para evitar descartarlos por completo. Su velocidad al correr es un tanto lenta, dando siempre esa sensación de ser posiblemente alcanzado por tu perseguidor en cualquier momento. Igualmente, regresan los estados de salud por colores, dándote una idea de tu salud sin decir cuánto te queda con exactitud.
Como puedes ver, esta joven agente representa el estilo clásico de la saga, más enfocado en el terror y el suspenso, y vaya que lo logra con creces. Su camino es tan sofocante que sientes terror genuino con cada amenaza que te encuentras.
Leon: Acción rimbombante con sello de veterano
Con Leon, la cosa cambia drásticamente, enfocándose en la acción rimbombante con una cantidad considerable de enemigos, convirtiendo al juego en prácticamente un parque de diversiones sangrientas que se mantiene tenso gracias al arduo desafío que aún representa esta cara conocida.
La salud e inventario con este papucho veterano se basa directamente en Resident Evil 4, donde sabrás con exactitud cuánto te queda de vida además de organizar todas tus cosas a través del ya clásico maletín. Su espacio es tan grande que en ningún momento del juego se nos llenó, por más armas y consumibles que lleváramos con nosotros.
Su velocidad y tiempo de respuesta es mayor, con la capacidad de patear y rematar enemigos de formas tan viscerales y espectaculares como se nos pueda presentar. Piensen en reventarle la cabeza a un zombi contra una pared o partir a nuestros adversarios con la misma sierra con la que nos querían abatir.
Arsenal: Supervivencia vs. Potencia de fuego
El repertorio de armas también difiere muchísimo entre ambos personajes. Grace a lo mucho puede usar pistolas y cuchillos, por lo que ser precavido en cualquier esquina y enemigo es una regla a seguir. La munición y recursos son escasos y, en el caso de estar jugando en la dificultad clásica, Grace también necesitará de cintas de tinta para guardar. Esto hace que esta sensación de vulnerabilidad nos abrume el cuerpo, llenándolo de un miedo que ya hacía años no se sentía tan intenso.
Afortunadamente, Grace cuenta con un as bajo la manga: el extractor de sangre, lo que le permitirá obtener sangre infectada tanto de enemigos como de pequeños depósitos desperdigados por el mapa para luego combinarlos con otros recursos y así crear inyecciones de salud, balas, cintas de tinta y hasta inyecciones hemolíticas: unas jeringas con una sustancia que desintegra a todo aquel a quien le sea inyectada.
Por otro lado, Leon viene con todo el arsenal: escopetas, metralletas, rifles y la cereza en el pastel: su hacha de adamantium con la que no solo podemos hacer daño cuerpo a cuerpo, sino también hacer parrys a los ataques enemigos. Aunque lo de adamantium es una broma, la resistencia y utilidad de esta hacha es real; si eres bueno con el timing para bloquear en el momento justo, puedes hacerle parry hasta a un coche entero y solo basta una afiladita de unos segundos para quitarle el desgaste. Maelle de Expedition 33 estaría orgullosa de tal hazaña.
Requiem: El MVP del juego
Este gigantesco revólver es la solución a los problemas más letales con los que se puede encontrar nuestro dúo dinámico. Esta cosa es tan potente que es capaz de fulminar a múltiples enemigos en fila con un solo disparo, así como aplacar a aquellos enemigos prácticamente inmortales pero que nos andan siguiendo el paso.
Para equilibrar las cosas, la munición de este pistolón se puede contar con los dedos de una mano, casi forzándola a ser nuestro último recurso. Sí, Grace puede crear su munición con la sangre extraída pero también requiere de materiales especiales y difíciles de encontrar. Esta arma estará pasando de mano en mano, pero cuando no la tengas en el inventario, definitivamente la vas a extrañar.

Escenarios y Bestiario: El horror de Rhodes Hill y Raccoon City
Más allá de los niveles iniciales, RE: Requiem toma lugar en dos sitios específicos: el Hospital de Rhodes Hill y las ruinas de Raccoon City (anunciadas desde el primer teaser), decantando el mayor protagonismo de cada personaje a una de estas dos mitades.
El Hospital de Rhodes Hill: Zombis con personalidad
El hospital será el lugar donde más tiempo pasarás con Grace. De nueva cuenta, el estilo clásico de la saga se encuentra aquí. El hospital es bastante grande y meticulosamente diseñado, donde poco a poco deberás ir abriendo puertas, planeando rutas y resolviendo acertijos mientras lidias con los zombis que te harán la vida difícil.
Aquí es donde estos clásicos enemigos alcanzan su máximo brillo, pues no solo serán simples descerebrados andando por aquí y por allá; ahora una parte de sus vidas pasadas se mantendrá con ellos, tales como sus rutinas y parte de su personalidad. Esto hace que estos zombis se vuelvan icónicos y fáciles de recordar, desde el robusto y muy alto cocinero duro de matar, hasta la chica a la que cariñosamente la apodamos “la llorona”, que con su sola voz basta para ponernos muy nerviosos.
Pero su amenaza no termina cuando los matas; justo como los Crimson Heads del remake de la primera entrega, tras un tiempo muertos, pueden regresar a la vida con un tumor cubriendo su cabeza, volviéndolos Blister Heads; más rápidos, ágiles y casi inmortales, pues solo un disparo en la cabeza con la Requiem puede neutralizarlos para siempre.
Claro, hay formas de evitar que resuciten. Si tienes suerte, su cabeza puede tronar con una bala normal. Si no quieres arriesgarte, las inyecciones hemolíticas permiten reducirlos a nada incluso en sigilo. El detalle es que hay muchos zombis, así que tienes que ser selectivo.
Raccoon City: Nostalgia en zonas semiabiertas
La temática aquí cambia considerablemente. Con un Leon desatado, no solo vivirás un entramado lleno de nostalgia, sino que estarás transitando por varias zonas semiabiertas de tamaño considerable en las que buscarás obtener los recursos necesarios para poder pasar a la siguiente región.
El juego aquí se despreocupa y te deja guardar todas las veces que quieras, además de darte una especie de baúl-tienda donde gastarás créditos acumulados de un brazalete que se te otorga para registrar a los hostiles con los que hayas acabado, dándote créditos como recompensa. Con esto puedes comprar armas más ponchudas o mejorar las que ya tienes, así como vender lo que no necesitas. Siempre puedes recomprar todo lo que hayas vendido tal como lo dejaste. ¿Vendiste tu pistola con mira por 3 mil créditos? La puedes volver a tener por el mismo precio.
Narrativa: Entre el terror, la épica y la nostalgia
Claro está que el ambiente es más que bueno en ambos escenarios, pero la historia en general ¿qué tan buena es?
Aunque todo está muy bien aterrizado y justificado, siempre habrá espacio para muchas bobadas: los one-liners casi obligados de Leon, villanos bastante caricaturescos y un fanservice que apela mucho a la nostalgia, al menos en la segunda mitad. ¿Esto es malo? No realmente. De hecho, siempre ha sido parte del sello de la franquicia, pero si hay algún punto que criticar, esta sería la sección.
La trama es entretenida y durante la primera mitad todo se mantiene excelente. Hay mucha tensión, muchas incógnitas y momentos increíbles. Victor Gideon se siente como una mente maestra bastante competente.
Sin embargo, en la segunda mitad la narrativa se diluye; la presencia de Gideon pierde peso frente a decisiones de guion que terminan por opacar el desarrollo de la trama. Así mismo, hay ciertos sucesos que parecen contradecir ciertas cosas puestas en la mesa anteriormente, creando bien un hueco argumental o dando a la duda qué cosas cambiarán en los aún hipotéticos remakes del 5 y 6 que quedarían por hacer. Como dato extra, las personalidades de los zombis aquí ya no aparecen más allá de que pueden usar armas, quitándole ese encanto que llevaban en el hospital.

Rendimiento Técnico y Accesibilidad
RE: Requiem no solo se ve increíble, sino que también está muy bien optimizado. Jugamos la versión de PS5 base y el juego se mueve a 60 cuadros por segundo sin haber experimentado algún hipo o caída notable. No hay modo rendimiento/performance; así se juega por default. Si acaso ciertos detalles in-game como los rostros de Grace y Leon bajan un poco su calidad, pero son detalles que no verás en casi todo el juego, pues en las cinemáticas se ven perfectamente moldeadas.
Puedes elegir a gusto la vista en primera o tercera persona de cada personaje individualmente, con ciertos detalles extra como que Grace se tropieza en tercera persona. Cada cámara con cada personaje tiene sus propios ajustes de sensibilidad y vista, dando un nivel de personalización sin igual.
Cabe añadir que el juego también viene por primera vez con voces en español latino desde su lanzamiento. La dirección está muy bien lograda, tanto como las voces originales en inglés. ¿Lo mejor de este doblaje? Los zombis del hospital. Se lucieron con sus expresiones.
Veredicto Final
Resident Evil: Requiem es de las mejores entregas que nos ha entregado esta saga legendaria. Sus pequeños defectos no opacan para nada la muy grata experiencia que nos hizo pasar de inicio a fin. Consíganlo en cuanto les sea posible.



Comentarios